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Talleres: del teléfono que no para al proceso que se guía solo

El coche entra, se diagnostica, se presupuesta, se espera el OK del cliente, se pide la pieza, se repara, se avisa. Cada paso depende de que alguien se acuerde. Y el teléfono no para de sonar para preguntar cómo va el coche.

Lo que pasa en un taller sin sistema

Se pierde dinero

  • Presupuestos que esperan el OK del cliente días, porque nadie le escribió.
  • Coches terminados que se quedan ocupando un hueco porque el cliente no sabe que están listos.
  • El mantenimiento que le toca al cliente dentro de 6 meses: nadie se lo recuerda, lo hace en otro taller.

Se gasta de más

  • Recepción atendiendo llamadas de "¿cómo va mi coche?" en vez de recibir vehículos.
  • El historial del vehículo repartido entre un Excel, un cuaderno y la memoria del jefe.
  • Piezas pedidas dos veces o pedidas tarde, con el coche parado en el puente.

Cómo queda con el sistema

El proceso guía al trabajador

Cada vehículo tiene su estado y su siguiente paso: diagnosticar, presupuestar, esperar OK, pedir pieza, reparar, avisar. El sistema le dice a cada uno qué le toca, en el orden que le toca. No depende de la memoria de nadie.

El cliente se entera solo

Presupuesto por WhatsApp con botón de aceptar, aviso cuando el coche está listo, recordatorio del próximo mantenimiento. Las llamadas de "¿cómo va?" desaparecen.

Historial completo del vehículo

Matrícula, reparaciones, piezas, fotos y presupuestos en una ficha. Lo ve recepción, lo ve el mecánico, lo ves tú desde el móvil.

Agenda que se llena sola

Citas online con huecos reales según el trabajo que hay en el taller, y recordatorios automáticos que reducen los plantones.

De dónde sale esto

El mismo patrón de agenda y avisos que monté para el alquiler de vehículos de El Globo —donde el taller interno dejó de gastar 18 horas al mes en gestión— aplicado al taller que vive de las reparaciones. Y el motor de WhatsApp que factura 100.000 € al mes en CasaChata, aquí pidiendo el OK de presupuestos y avisando de coches listos.

0 llamadas de "¿cómo va?"El cliente recibe el aviso antes de pensar en llamar.
Cada presupuesto con seguimientoEl sistema persigue el OK del cliente; recepción no.

Cómo sería contigo

Consultoría

Miro cuántos vehículos entran, cuántas llamadas atiende recepción, cuántos presupuestos se quedan sin respuesta. Si el impacto no es grande, te lo digo.

Presupuesto cerrado

Qué se construye, qué se mide, cuánto cuesta y cuándo. Por escrito. Un pago inicial y empezamos.

Construcción con hitos

Se empieza por el flujo del vehículo y los avisos. Las horas recuperadas se ven semana a semana.

Cuota final si se consigue

Solo cuando se cumple lo acordado: horas eliminadas y presupuestos aceptados, medidos juntos.

¿Cuántas llamadas de «cómo va mi coche» atendéis al día?

Cuéntame cuántos vehículos pasan por tu taller y cómo avisáis hoy al cliente. Te digo qué se puede automatizar, qué se mediría y cuánto costaría.

O directamente: info@asisttente.com · +34 660 83 53 93